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Los tigres, seres maravillosos en la cultura sápara

April 3, 2016

Instituto Metropolitano de Diseño, Quito.

 

Texto producido en el Marco del Conversatorio sobre la "Vigencia de las creencias sagradas de los pueblos indígenas" y el Pre-estreno del documental Shimanu, entre lo sagrado y lo profano.

 

 

En esta intervención voy a referirme a los tigres como seres maravillosos en la cultura sápara. Mencionaré las hazañas de tigres maravillosos a través de tres relatos: el uno, que es el relato pan amazónico sobre el origen de luna y de los luceros, el segundo relato, que plantea la desaparición del  tigre negro,  Yasuka o   Kaki Imatiña con la desaparición de la selva misma y de toda la vida sobre la tierra y el tercer relato de carácter autobioráfico.  Revisaré en un cuadro las hazañas de algunos tigres maravillosos y finalmente, presentaré el  vocabulario referido a los tigres.

 

Puma 

 

Los tigres – propiamente los jaguares-  son concebidos como  los  animales  más poderosos de la selva y están asociados al mundo espiritual y a los poderes shamánicos. La cacería en general y, la  del tigre en particular,  es peligrosa, no sólo por lo que el poderoso animal representa, sino porque su cacería está  precedida de diversos rituales de purificación, que por sí mismos entrañan riesgos: los errores que puedan cometerse en su realización puede traer fatales consecuencias, entre otras, la muerte del propio cazador o de algún pariente.

 

En la cultura kichwa el tigre se agrupa conceptualmente  con el perro y con el  oso de la selva o kich. ukumari.  No he podido descifrar si esta asociación u otra similar ocurre también entre los sápara.

 

Entre los sápara los jóvenes varones se realizan  una pintura facial que representa los rasgos del  tigre. Esta  se hace con el  kich. witu o  Genipa americana. La pintura de tigre, según la autopercepción de los sáparas,  es distinta a la de los andoas.  Los andoas, para hacérsela,  igualmente  usan la  Genipa americana.

 

Los shamanes se “convierten” en tigres, o en sus huellas. El suegro del dios Tsítsano, reputado   shamán, le entrega al héroe una lanza –tigre  y el mismo Tsítsano  posee los atributos de un cazador  excelso  y es  equiparado con los tigres. En el mito de  Kareka y Nareka, al que me referiré con algún detenimiento,  la joven  hermana de Luna y madre  de sus hijos, va a dar a la casa de la Madre de los Tigres. En este mito tiene lugar  la salvación de una hembra preñada, con lo cual se asegura la sobrevivencia de la especie

 Jaguar o tigre americano

 

Los espíritus Juri Juri, cuando  se presentan ante las personas lo hacen con rostros humanos pero poseen un rostro posterior, que es el de un tigre.

Alba Moya (2007: 133) trae en su etnografía sápara el mito “Ripanu, hombre valiente”, en el cual se narra que de dos gemelos, solo uno, el llamado Ripanu, podía matar a los tigres. En señal de su habilidad llevaba un collar hecho de dientes de tigre[1]. De hecho jugueteaba con los tigres. Cierta ocasión su hermano quiso  matar a un tigre, pero no pudo hacerlo; en eso, llegó Ripanu quien lo acabó. Sin embargo, en esta hazaña Ripanu murió, razón por la cual en la actualidad no hay  cazadores  como aquel.

 

Dos relatos maravillosos:

 

Kareka y Náreka

En las distintas versiones del mito referido a la existencia de Luna en esencia se habla de la relación incestuosa entre dos hermanos, que,como fruto de esta relación se convierten en los padres del Lucero de la Mañana y el Lucero de la Noche, llamados en sápara Kareka y Náreka y en kich.       Kwillur y Duceru o Lucero. En el relato  del joven sápara Pedro Escobar, los  gemelos son mencionados con sus nombres en kichwa,  Kwillur y Docero.  En esta misma versión   se menciona a tres familias, de las cuales solo se identifica a una, la de los hermanos incestuosos. El hermano, prendado de la hermana,  la visita por las noches. La joven, queriendo descubrir quién es su amante nocturno, pinta  la cara de su hermano, con witu, con el fin de identificarlo. El joven, cauteloso, acude el río para que los peces carachamas o sáp. masaraka le laman la pintura del  rostro y no queden huellas de los encuentros prohibidos.  Esta escena se repite constantemente hasta que las carachamas se niegan a lamerle al joven, con lo cual la indeleble pintura no sale y el joven se siente amenazado  porque su relación va a quedar al descubierto. El muchacho, al verse que se conocerá la relación con su hermana, decide subir al cielo para convertirse en Luna. El joven asciende al cielo impulsado por el aleteo de los pájaros, tocando una flauta, cuya melodía es escuchada por la madre quien, por este hecho, ya conoce el desenlace que va a tener su hijo.

Al ver que el hijo se aleja, la madre descubre el incesto. La madre  decide castigar a la muchacha  y desaparecer de la vida de la joven. La muchacha, sola, sin su hermano-esposo y sin su madre, decide indagar hacia dónde ha partido la madre. La joven, embarazada de gemelos, decide ir en su búsqueda y  camina por la selva, preguntando a los pequeños -que se encuentran en su vientre-, el camino a seguir. Los niños le indican la ruta, pero también se enojan con ella, hasta que finalmente la muchacha  termina en una casa, en medio de la selva, que es la casa de  Suso,  la Madre de los Tigres  y sus hijos.

 

 Pantera negra

 

La madre de los tigres, para evitar que sus hijos descubran a la joven, la esconde bajo cantidades de  maíz, que la joven mastica y luego escupe, por lo cual los tigres adivinan su presencia. La muchacha se convierte en la esposa de uno de los tigres quien le pide que le espulgue las garrapatas. La joven, llena de asco, escupe las garrapatas, por lo cual es   matada por uno de los tigres y, cocinada. Allí es cuando  es dada como comida a sus propios hijos. Suso solicita a sus hijos que le entreguen los huevos, es decir, los niños que permanecían en el intestino de la madre. Los niños crecen de pronto, de modo extraordinario y, acompañan a la abuela Suso en diferentes  labores como  cortar la leña o traer agua. Tras su aparente docilidad los niños deciden tomar  venganza. Matan al abuelo tigre y lo embalsaman. Los niños dan de comer a los tigres de la carne de su padre que, en este relato es nombrado como Yana Puma, en kich. ‘tigre negro’ y que, como se verá en el relato sápara referido a este  tigre mágico, Kaki Imatiña, es el ‘dueño de los animales’ de la selva primaria. Los tigres hijos de Suso  quieren matar a los niños quienes  se salvan porque se trasforman en periquitos y escapan volando. Los gemelos, por su parte, deciden matar a los tigres, destruyendo un puente que les servía para cruzar el río y que provoca que todos los hijos tigre caigan al agua y mueran. Una hembra –a veces confundida o nominada como Suso, que estaba preñada de todos los tigres, logra salvarse de la trampa  pues ella  había cruzado el río con anticipación. Los gemelos deciden seguir su camino en busca de su padre. Para ello deben atravesar el río. Primero le piden a la Abuela Lagarto o caimán, sáp. manari [2]que los pase. Káreka (o Kwillur)  advierte a su hermano menor, Náreka (o Docero) que no le fastidie a la lagarto, durante la travesía.  El hermano menor no cumple con  la advertencia. La Lagarto le corta la pierna a Náreka y  lo abandona en la playa.

 

 Tigrillo

 

En alagunas versiones se describe un nuevo encuentro y, en esta ocasión, es  con la anciana Gusano de Río. Nuevamente el hermano menor desoye la advertencia de no fastidiar a la abuela y es tirado al río. 

Luego de que el  hermano mayor es arrojado a la playa (en cualquier de las versiones), Káreka, el mayor, lo busca, y reconoce su oreja sobresaliendo en la arena, en la forma del  hongo alas[3]. Káreka pega la pierna de su hermano  menor y los dos hermanos siguen el viaje por el río[4] hasta llegar al lugar donde estaba Luna, su padre, quien les impone sus respectivos nombres. En otras versiones, Luna da la orden de que Káreka aparezca por el oriente toda la noche  y Náreka por el occidente,  hasta la  media noche.

 

 

El papel del tigre maravilloso  Yásuka imatiña o Kaki Imatiña

 

El tigre  Yasuka Imatiña ‘tigre danta’  -o Kaki Imatiña ‘tigre negro’ - es el custodio y protector  de los animales y aves  de la selva intocada. La destrucción de Yasuka Imatiña y de su entorno es percibida como “el fin del mundo”, esto es del mundo de la selva y las complejas interacciones de sus seres vivos con los sápara, de donde se infiere que el mundo se acabaría no sólo para los animales sino para los propios sápara. En esta narración se menciona la existencia de dos geografías, llamadas  en el relato “reservas”: una donde vive la gente junto a otros animales y otra donde vive Yásuka Imatiña (o  Kaki Imatiña) y los animales  de la selva. Este relato fue hecho por varias personas al mismo tiempo y lugar: don César Ernesto Santi, don Marcos Grefa  y el señor Andrés Ushigua, hijo del ya mencionado shamán Blas Manari Ushigua y hermano de Bartolo Ushigua. He conservado cada una de estas intervenciones, cuando ocurrieron. 

 

Laopardo nebuloso 

 

El aporte de Andrés  Ushigua es particularmente importante porque él es uno de los cazadores sápara más reputados  en su comunidad y en  el área. El mismo Andrés Ushigua me confirmó que  en esta área  de selva virgen está prohibida la cacería y que  la conservación de la misma constituyó el gran proyecto de su padre, quien en sus esfuerzos por consolidar un territorio sápara, visionó la importancia de  mantener esta área como un legado para el presente y el futuro de su pueblo. Conducida por los narradores llegué hasta los límites de esa selva intocada, sin llegar a penetrar en ella, por lo cual no pude ver el territorio de Kaki Imatiña, un cerro llamado en kich. Supay Urcu, ‘cerro del espíritu’ o Supayu Ruku ‘cerro anciano’ e incluso Rupay Ruku ‘viejo  quemante’, como a veces lo llama Marcos Grefa.

En este relato es decisiva la intermediación del shamán con el cazador, y son los sueños del shamán, inducidos por alucinógenos, así como los sueños  del propio cazador, quien a menudo también es shamán, los que permiten ubicar o “ver” a las presas. En el relato del cazador Andrés Ushigua los tigres, no  mueren cuando se les apunta al corazón y, por el contrario,  “tienen más vida”.  Los tigres  comparten con los shimanus y con los cazadores shimanus,  rasgos   que los igualan. Cazadores y shimanus toman alucinógenos para ver  a los tigres y a otros animales. La frase de Andrés Ushigua  “Los tigres también sueñan”, significa que tigres y personas   toman ayahuasca para “verse” mutuamente.

En este relato Andrés Ushigua advierte que el cazador puede comer cualquier carne, excepto la de tigre. Sin embargo, él mismo, como cazador de tigres, comenta que si un hombre   ha cazado un tigre sí puede comer de su carne. Este acto constituye una especie de íntima interacción entre el espíritu del cazador  y el del tigre, gracias a lo cual el cazador obtiene enorme poder y habilidades como cazador. A menudo los hombres, y los cazadores en particular, se pintan la cara con los símbolos del tigre; para ello emplean witu  y/o  achiote (Bixa orellana). La pintura facial tiene el mismo propósito: adquirir la fuerza, el valor y la astuta  inteligencia del tigre.

 No deja de ser aleccionadora, al tiempo que estremecedora, la idea de que la destrucción de la selva primaria  constituiría una hecatombe y un verdadero “fin del mundo”.

Yásuka Imatiña[5] y  el fin del mundo 

(Recopilado por Ruth Moya, de los  narradores  César Ernesto Santi, Marcos Grefa y Andrés Ushigua, Llanchama Cocha, 2004)

(César Ernesto Santi:) “Hay dos reservaciones [reservas] de ellos, de los animales. No es  un parque nacional para los turistas. Allí hay bastantes animales y a ese lugar  no se va a cazar.

Hay tigres grandes, Imatíña Yásuka -en sápara-  y Wagra Puma en quichua. Son tigres grandes, del porte de la casa [señalando la puerta de su casa]. Este  tigre no es un dueño, es  un comedor de animales. Cuando sale el Wagra Puma se acaba este mundo… Por eso, los dueños de los animales no lo sueltan”.

(Marcos Grefa:) “Antes, cuando ha habido los Wagra Puma, éstos han sabido [solían] comer a cuarenta personas. ¡Se comía a las personas, con todo y casa! El Wagra Puma es negro, como wagra[6]. Ya se han ido acabando [estos tigres]...[7] Los anteriores [las personas antiguas] tomaban wanduh[8] y, así lo cogieron preso, dentro de la loma. Con la ayahuasca[9] los shamanes veían  por dónde es que sale el Wagra Puma. Para encontrarlo hay que soñar. Se aparece en sueños como un Jatun Ruyak [Jatun Yurak][10], o árbol grande, que pasa  parando [deteniendo] a las personas, desde la loma. Ese [el Yasuka Imatiña] es lo más seguro para terminar con la vida de una persona, porque ésta   no se escapa. ¡Es tan grande!

 

Ocelote 

 

Esta parte de la loma es Supay Urku. Ahí hay muchos de los animales grandes,  los tigres.

El Rupay Ruku, es como persona, es negro, es  el dueño del Wagra Puma. El Supai Ruku[11] tiene agarrados a  los animales con cadenas, para que no se salgan del monte. Sobre todo los shamanes los tienen calmados, para que no salgan. Hay otros tigres que están adentro: el Inchi Puma, el Karu  Karu Pintátu, el Puka Puma,  el Yana Puma, el Chuba Puma, el Sacha Puma, el Algorún [algodón] Puma. Esos son los [tigres] grandes que no se encuentran afuera y están tapados [ocultos] en el monte. Cuando [los tigres]  se salen del monte, donde están tapados, se ha de acabar este mundo porque tienen hambre…

Hace 15 años años se oyó  llorar[12] al puma. El  suegro mío tomó ayahuasca y ha visto al Wagra Puma,  que estaba llorando por el hambre, porque no [lo] sueltan [soltaban] los dueños.

Por fuera del cerco[13] hay el Yana Puma, que es ese pequeñito, no [es] grande.[14] En esta parte,  no hay leones.

No he visto al Wagra Puma porque ya está embodegado. Anteriormente sí ha andado [por aquí], ahora no. Por eso, anteriormente, los dos [Wagra Puma y Yana Puma ¿?] han ido amenazando porque los tigres   comían  a las personas.

 Cuando la mujer  se ha ido [se iba] a la chacra, el tigre la cogía y la comía.  Le comía a la persona.

Dentro de [la] loma  hay pavos[15], pavas[16], paujiles[17]. Todos están tapados en [la] loma, pero no [los] sueltan los dueños.

Aquí en este mundo hay todo tipo de mono: kutu,  chorongo[18],  makisapa[19], barísa[20],  chichiku[21]. Los [tigres] negros son los dueños. Los shamanes toman la ayahuasca para ver qué [animales] hay. Para ver eso [a los animales]  los [tigres] negros cobran, ellos pueden decir .por ejemplo: _“Dame tu guagua, para sacar (a) los animales”, pero los shamanes no aceptan. Ahì queda todo, porque no hay arreglo.

El shamán avisa al cazador si puede salir al monte. A veces el shamán ve que las cosas están mal en el monte, entonces (el cazador) no sale. El shamán es importante, poderoso.

Los mundos son dos: el de Supay Urku,  donde está el Yana Puma, pero no sale siempre, [ya que] está tapado.El otro mundo es este mundo.

Los shamanes veían que los animales salían de noche, como a las dos de la madrugada. Los dueños los llaman para que coman. Los llaman según su nombre. Luego que  de salían a comer los  recogían.  Entonces… todo mundo: ¡Adentro!

La amaru no tiene dueño. Los shamanes pueden tener a las amarun. Cuando toman ayahuasca, reconocen a las amarun buenas. Cuando hay amarun malas, los shamanes se van más adentro, porque pueden comer [los], porque son amarun malas.

Hay dos clases de amarun: amarun buena y  amarun negra, que es  la más mala. Las amarun malas son nina amarun[22] porque matan cuando están afuera[23], queman los árboles. Como fuego queman, porque tienen mucho calor, por calor matan a los árboles; como escopeta disparan, pero por eso no se (les) acerca nadie, porque como son boas, le han de coger y le  han de comer [a la persona].

(Andrés Ushigua:) Los cazadores comían la carne de danta,  de venado, de  sajino, todas las carnes. El único  que no se suele comer es el tigre. Sólo el cazador puede comer carne de tigre, y ésta  es cocinada por el mismo cazador. Sólo  se come los medios de las patas, el corazón.Se bota las tripas para los perros, para que se hagan valientes. No se come ají después de comer carne de tigre; sí se come con sal, porque es picante. Es prohibido el sexo por cinco dias. No dormimos con mujeres. Dormimos aparte.

Ahí se sueña. Sabe dar sueño. Se sueña cómo se va a enfrentar uno con algunas personas, peleando. Son bravos esos tigres. Los tigres enseñan…

Antes yo tenía un tigre chiquito que me encontré y me reconoció.

Al único tigre al que le tenemos miedo es a ese grandote. Por eso conseguimos esa carabina, para  matar al tigre nomás es, no se usa para otro animal.

Cuando se come tigre, ese también es cazador. A veces tenemos un tigre y duerme con  nosotros mismos… Ellos, los tigres, no saben morir cuando se les apunta al corazón porque tienen más vida.

Los tigres también sueñan. Cuando se toma ayahuasca se ve a los tigres que están en esos montes…

Abajo está mi purina. Allí están unos tigres que lloran como toros. A esos se les ve sólo con ayahuasca. Eso me contaba mi papá…Él mismo soñaba y me dejaba continuar mi sueño.

Los sápara decidimos no apoyar a la OPIP sino sacar otra organización.Toca defender esas tierras y aunar, juntar los  dos parques[24].”

(Marcos Grefa:) “Sólo entran  los colonos… ¿Dónde van a vivir mis hijos? ¿Mis sobrinos?”

 

Relato autobiográfico: Mi abuelito y su tigre

La señora Nema de Vargas (Jan, 2004) me hizo un relato personal que aquí  he intitulado “Mi abuelito y su tigre” y que  lo documenté con anterioridad (R. Moya, 2009: 82). En este breve texto,  pero no por ello menos  denso,  se habla de esta relación mágica del abuelo, que se sobrentiende es un shamán, con su  tigre espiritual. El tigre, al morir el abuelo,  sale al exterior, y puede ser tomado, en principio, por otro shamán (en este relato el otro shamán es  Joaquín). En la cultura sápara el shamán puede “soplar”, a través de su bodoquera, flechas mágicas  y posee  el poder para sanar o dañar a personas  o lugares. La pregunta al shamán Joaquín de si éste “ha soplado de ese poder” hacia  la comunidad sápara de Mazaramu inquiere acerca de  si  el shamán ha hecho o no uso de su bodoquera maravillosa para enviar sus flechas mágicas. El tigre espiritual del abuelo no se queda con el nuevo shamán y “regresa” donde su dueño. En el relato también se explica que cada shamán tiene su “propia piedra”, que es una piedra mágica  que primero debe ser soñada  mediante la ingesta de un alucinógeno, antes de ser encontrada. El encuentro de una piedra mágica es parte de las prácticas shamánicas y las relaciones de estas prácticas con otras similares en la cultura kichwa.

He aquí el relato.

Mi abuelito y su tigre

(Recopilado por Ruth Moya, de la  narradora  Nema[25] Grefa de Vargas, Maz, 2004)

“Mi abuelito sí tenía [un] puma[26]. Cuando murió salió el puma del abuelito. Ya [lo] mataron a ese puma. Mi tío Felipe ha matado a ese puma para apropiarse de él. Joaquin [un pariente de Nema] es shamán. A él le estaba diciendo si ha soplado de ese poder debajo de Mazaramu. El tigre regresó donde el dueño. Para tener ese poder hay que ayunar. No se puede tener relaciones sexuales. No se come carnes malas, es decir las que se obtienen de la cacería, ni comidas con manteca. Por un año no se come. Sólo se come chukula[27]. Joaquín tiene su propia piedra y se la encontró a través de un sueño, tomando ayahuasca.”

 

Los Tigres maravillosos (resumen)

Tigres

Evento maravilloso

Referencia

Suso o Sawsau, la Madre de los  tigres

Acoge a la joven hermana y amante de Luna, madre de los luceros matutino y vespertino

Mito de Káreka y Náreka o  Kwillur y Docero

Suso o Sawsau, la Madre de los  tigres

Da el nombre a Tsítsano

Mito de Tsítsano

Tigresa preñada

Se salva de la muerte porque atraviesa con anticipación el puente que conduce a los tigres a su territorio de caza

Mito de Káreka y Náreka o  Kwillur y Docero

Los espíritus Juri Juri, hombres y mujeres

Suelen aparecer con un rostro posterior con apariencia de tigre

Mito de  los Juri Juri y Amasanga

Supay Urku, espíritu del cerro  o Supay Ruku, espíritu viejo o anciano

Monte misterioso con apariencia de un árbol enorme, Jatutn Yurak

 

 Mito de Yásuka Imatiña o Wagra Puma  Yana Puma

 

Jatun ruyak (Jatun yurak), ‘árbol gigante’

Apariencia de Supay Urku, lugar donde vive Yasuka Imatiña

Mito de Yasuka Imatiña o Yana Puma

Yasuka Imatiña o Wagra Puma o Yana Puma, ‘tigre toro’ o ‘ tigre negro

Cuida los animales de la selva virgen pero puede matar a las personas, por lo cual es peligroso.Los shimanus  pueden soñar con él y, al hacerlo, lo pueden atrapar.

Yasuka Imatiña y todos los tigres encerrados en el cerro  por el espíritu Supay Urku

Mito de Yasuka Imatiña o Wagra Puma oYana Puma

Inchi puma, ‘tigre maní’

Tigre encerrado en el cerro  por el espíritu Supay Urku

Mito de Yasuka Imatiña o Wagra Puma o Yana Puma

 Karu  karu pintátu, ´tigre lejos, lejos pintado’

Tigre encerrado en el cerro  por el espíritu Supay Urku

Mito de Yasuka Imatiña o Wagra Puma o Yana Puma

 Puka puma, ‘tigre rojo’.

Tigre encerrado en el cerro  por el espíritu Supay Urku

Mito de Yasuka Imatiña o Wagra Puma Yana Puma

Yana Puma, ‘tigre negro’

Tigre encerrado en el cerro  por el espíritu Supay Urku

Mito de Yasuka Imatiña o Wagra Puma o Yana Puma

Chuba puma, ‘tigre chuba’.

Tigre encerrado en el cerro  por el espíritu Supay Urku

Mito de Yasuka Imatiña o Wagra Puma o Yana Puma

Sacha puma,’tigre de la selva’.

Tigre encerrado en el cerro  por el espíritu Supay Urku

Mito de Yasuka Imatiña o Wagra Puma o Yana Puma

Algorún (algodón) puma, ‘ tigre algodón’

Tigre encerrado en el cerro  por el espíritu Supay Urku

Mito de Yasuka Imatiña o Wagra Puma o Yana Puma

Tigres espirituales

Se integran al espíritu de un shamán

Relato sobre el tigre y el abuelo

Dientes de tigre para formar collar

Este collar inspira y da  valor  al cazador

Relato de Ripanu, el hombre que cazaba tigres

Elaboración: R. Moya. 2015.

Vocabulario: Tigres   en la cultura sápara

En el territorio sápara existen algunas variedades de tigres, a veces nombrados solo en kich. aunque  existen varios nombres y/o traducciones  en sápara.

Tigre en general

Imátiña,Imatina, sáp.   ‘tigre’, ‘jaguar’,  en kich. muru puma[28]

 

Tipos tigre

Algorún puma, cast.y kich.‘tigre algodón’ (Llan).

Atallpa puma, kich. ‘tigre gallina’, Ver: sáp. atawara imatiña, (Llan)

Atáwara imatiña, Atáwari imatiña, sáp. ´tigre gallina’.[29] Ver:  kich. atallpa puma, lit. “puma gallina”, (Llan).

Áwra imatiña. sáp.,  ‘puma, tigre rojo’ [30] Ver:  kich. puka puma. En esta misma sección, (Llan).

Chuba puma, kich. ‘tigre chuba’, (Llan).

KakI imatiña, sáp., ‘pantera’, ‘tigre negro’.

Karu  karu pintátu, kich.y  cast.,  ´tigre lejos, lejos pintado’, (Llan).

Masharitia imatiña, sáp. ‘tigre pintado’. [31] Ver: kich. muru puma; kich. tuwi puma

Muru puma, kich., ‘tigre pintado’,  Ver: sáp. masharitia imatiña; kich. tuwi puma, (Llan).

Puka puma, kich., ‘tigre rojo’   Ver: sáp. Awra imatiña, (Llan).

Sacha puma, kich.,’tigre de la selva’.

Saw Saw  sáp. ‘madre de los tigres’. En el mito de Tsítsano es quien le impone su nombre al héroe cultural. [32]

Suso, ‘madre de los tigres’ y suegra de la joven hermana de Luna en el mito de Káreka y Náreka

Tuwi puma, kich. ‘tigre tuwi’,

Yasuka Imatiña, Yásuka imatinia, sáp., ‘tigre danta’ [33]Ver: kich. wagra puma. y  kich. yana puma

 Yana Puma, kich., Ver: sáp. yásuka Imatiña  y kich. wagra puma (Llan)

Wagra Puma, kich., Ver: sáp. yásuka Imatiña  y  kich. yana puma(Llan).

 

 

 

 

[1] Los collares de dientes de tigre, son portados por los hombres sápara, para infundirles coraje y en señal de su propia valentía. En sáp.  ichawri imatiña  es ‘diente de tigre’. Los collares  de este tipo igualmente  se usan entre los kichwas amazónicos y   entre otros pueblos indígenas que habitan en  la región.

 

[2] La palabra sáp. Manari está documentada en Andrade (2001: 73) como ‘lagarto’ y como el nombre del shamán Blas Ushigua, último de los shamanes más poderosos y muerto en llanchama Cocha en 1997. R. Moya (2009: 141-142) también  documenta manari como ‘lagarto’ y confirma la existencia del shamán Blas Manari Ushigua, padre de los hermanos Ushigua, importantes líderes de los sápara. Así mismo consigna la forma  manari manaku, ‘constelación quijada de lagarto’.

 

[3] Esta palabra o este evento es mencionado en todos los relatos. Como vimos, la palabra  alas, indica un tipo de hongo comestible, que crece en la humedad, por ejemplo en los troncos que caen al agua  y, efectivamente tiene la forma de una oreja humana, lo que constituye un indicio para que Kareka descubra a su hermano, cubierto por la arena de la playa.  En la versión de Alba Moya, como se vio, se advierte que este hongo debe ser cocido. La palabra sáp.  katsapiha  equivale a ‘hongo, en general’  y corresponde  a la palabra kallampa en kich. No estoy segura de si la palabra alas es sápara o es del kichwa regional (R. Moya, 2009:29)

 

[4] Como ya se ha dicho “subir” o “bajar” no debe entenderse en un sentido literal. En algunas versiones  los gemelos deciden “bajar” por el río en su canoa. En este relato   la explicación parece  apuntar a  la ubicación de los luceros en el cielo porque ocurre la “bajada” por  un río que en efecto es mágico y llevará a los hermanos hasta su celestial padre Luna. En los que sigue de esta narración Káreka aparecerá en el cielo  por el oriente  y durante la noche  y Náreka por el occidente, presumiblemente (ya que no se menciona en el relato) durante el día, “hasta media noche”.

 

[5] Los narradores equipararon el sáp.  Yasuka Imatiña con el  kich. Wagra puma.

 

[6] El narrador lo compara  y lo equipara  con un  ‘toro negro’ kich. Yana puma

 

[7] La expresión “ya se han ido acabando” para referirse a los Yasuka Imatiña, alude a los resquebrajamientos sufridos en la cultura tradicional por los distintos procesos contemporáneos de inserción de este pueblo en la estructura social  general.

 

[8] La ingesta del alucinógeno wanduh es, para el narrador, el procedimiento de los shamanes para poder “ver en sueños” y actuar en el mundo de lo sobrenatural; sólo después de beberlo, los  shamanes pueden aprisionar al fantástico animal.

 

[9] La palabra  kich. ayahuasca alude a  otro alucinógeno.

 

[10] En el kich. amazónico ocurre la metátesis [ruyak] por [yurak].

 

[11] El narrador intercambia Supay Urku ‘espíritu del cerro’, por Supay Ruku, ‘espíritu anciano’, que alude a la apariencia envejecida de este ser.

 

[12] El narrador  hace uso de un calco semántico del  kich. lengua en la cual los animales “lloran”,  es decir, emiten los distintos sonidos que los caracterizan. La idea se expresa con el verbo kich. wakana ‘llorar’.

 

[13] Por fuera del lugar donde el Yásuka Imatiña y los otros animales están “tapados” u ocultos.

 

[14] Aquí el narrador distingue el Yana Puma mágico del  yana puma  de la vida real.

 

[15] La palabra sáp. katsáwiña ‘pava’, está registrada en Andrade (2001: 68). Documenté katsáwina, ‘paujil’ (R. Moya, 2009:112).

 

[16] La palabra sáp. imínichaw ‘pava nocturna’, está registrada en Andrade (2001: 64). Igual forma en Moya (2009:83), con el mismo signifiado y la traducción al kich. munditu.

 

[17] Documenté katsáwina, ‘paujil’ (R. Moya, 2009:112)

 

[18] La palabra sáp. patawka  ‘mono chorongo’ está documentada en Andrade (2001:95)  y   en R. Moya. Este mono se come asado (2009: 103).  

 

[19] La palabra kich. maki sapa  es en sáp. tsáriha (R. Moya, 2009:232).

 

[20] La palabra sáp. para ‘mono barisa’ es tiawka, documentada en R. Moya (2009: 226).

 

[21] La palabra sáp. ísika ‘mono chichico’ está documentada en  Andrade, (2001: 65). El llamado ‘chichico negro’ es en sáp. yanawka ísika  (Andrade, 2001: 98). En R. Moya igualmente se registra ísika [ísika, íshika] con el mismo significado (2009: 92).

 

[22] En sáp. anamishukwa sawiru  y en  kich. nina amarun, ‘boa de fuego’, ‘boa de candela’ (R. Moya, 2009: 34)

 

[23] Está  “fuera”, es decir fuera del cerro  donde están “tapadas”.

 

[24] Es decir el mundo del Supay Urku y el mundo domesticado por los sápara.

 

[25] El nombre sáp. Nema [nÍma] ´piraña’ fue asumido por la narradora, como un  signo de la identidad sápara. Documenté la palabra nIma [nIma, néma, níma], con la traducción al kich. paña .R. Moya (2009: 107).

 

[26] La narradora usa la palabra  kich. puma, ‘león americano’, pero se refiere al ‘tigre’ o ‘jaguar’. Como se ha dicho, ni en kich. ni en sáp. existen palabras diferentes para ‘león’ y ‘jaguar’.

 

[27] Una especie de mazamorra hecha de plátano verde, que no se condimenta ni con sal ni con dulce y es considerada como un alimento  ‘desabrido’. La palabra adjetival pápaka: [pápaka, papánaku] ‘desabrido’  está documentada en  R. Moya (2009: 186). Es importante considerar que la eliminación de la sal o sáp. ichahwa (R. Moya,  2009:69) y el dulce o sáp. ichaka  (R.  Moya, 2009: 71) en la comida del cazador forma  parte de los rituales y tabúes  del cazador, como se verá más adelante.

 

[28] Para Andrade (2001: 63): imátiña, ‘jaguar’; lo clasifica como Panthera onca; el autor  hace referencia a la documentación de  Stark: imatina, ‘tigrillo’; Peek: imatini; Simson: imatíni y  Osculati: imatini. Trujillo (2001: 334) documenta imatini.  En el listado de Quishpe consta: imátiña. Documenté igualmente imatiña (R. Moya, 2009:81). Se observa la vacilación n/ñ.

 

[29] Documentado en R. Moya (2009:45).

 

[30] Documentado en R. Moya, 2009: 51)

 

[31] Documentado en R. Moya, (2009: 145 ) con la traducción al kich. tuwi puma.

 

[32] Palabra  e información cultural documentada en R. Moya, (2009: 204). Su mención consta en el mito de Tsítsano.

 

[33] Documentado en R. Moya, (2009: 252).

 

 

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